Gestionar lo imperfecto de uno mismo (28)

Leído 650 veces

Decía Shakespeare: «sabemos lo que somos, pero no sabemos lo que podríamos llegar a ser». Los seres humanos estamos en un devenir permanente de inventarnos y reinventarnos en los diferentes contextos de nuestra vida. Desconocemos lo que somos capaces de ser e ignoramos en lo que podríamos transformarnos. Esto nos sitúa en un mundo de posibilidades infinito donde el cambio es la mejor herramienta.

Gestionar lo imperfecto de uno mismo
Antes de iniciar el proceso de cambio cabe observar dos posibilidades:
a) Conocer el camino hacia donde queremos ir y diseñar el plan estratégico para alcanzarlo.
b) Ignorar cuál es la senda a seguir, aunque sabiendo de qué nos queremos alejar y plantearnos cómo lograrlo.
Cada uno de nosotros sentimos esta llamada a la transformación, y aunque somos conscientes de que algunas cosas podemos modificarlas, también sabemos que hay partes de nuestro carácter que son inamovibles. Aristóteles distinguía una doble naturaleza humana en cuanto a cambios se refiere:
a) La primera naturaleza está integrada por todos aquellos aspectos de nuestro comportamiento que no podemos cambiar. Los psicólogos la denominan temperamento, y su función es recoger las acciones automáticas inconscientes.
b) La segunda naturaleza correspondería a aquellos aspectos de nuestro comportamiento que sí admiten cambio, lo que en psicología se denomina carácter, y refleja los valores conscientes.
Es imprescindible distinguir con claridad qué aspectos de nuestra persona son reflejo de una u otra naturaleza. Lo acertado de este diagnóstico nos permitirá centrar nuestros esfuerzos en el éxito del cambio y no en la intención fallida del mismo.
Proponemos un esfuerzo maduro y organizado que esté centrado en esta doble visión. Por un lado, debemos revisar qué conocemos y qué ignoramos antes de hacer un plan de acción, y después diferenciar los comportamientos que son propios de nuestro carácter, y sobre los que tenemos que trabajar activamente. En relación al temperamento, es oportuno averiguar quiénes somos, y aceptarnos plenamente, sin buscar «ser diferentes», que es de todo punto imposible, aunque sí es factible suavizar las reacciones. «Puedes manejar tu cólera y manifestarla en menor grado, pero en ningún caso dejarás de ser colérico», dijo un sabio. «El estéril empeño en transformar la primera naturaleza solo nos conducirá al desánimo», suele resumir el pensador Fernández Aguado.
El propósito de esta dimensión es identificar nuestras imperfecciones, analizando desde un enfoque constructivo nuestras áreas de mejora. Para ello, estudiamos el grado de eficiencia en cuanto a inteligencia emocional, equilibrio, perspectiva, equidad, resistencia, responsabilidad, liderazgo personal, administración personal, beneficio mutuo, comunicación, interdependencia, palancas motivacionales, y mejora continua de la persona.

* El modelo Gestión de lo Imperfecto ha sido creado por Javier Fernández Aguado, y es propiedad de Mind Value. Hune tiene la exclusividad de los derechos de aplicación en España y México
** Temperament and Character Inventory. Cloninger 1993

16 Comentarios

  1. Gema
    Publicado 25 junio, 2009 a las 11:37 | Permalink

    Hace unos días, estuve estudiando sobre el temperamento y el caracter y hoy por fin he logrado diferenciarlo gracias a tu artículo Joaquina.

    Hasta hoy he estado equivocada pensando que todo lo que hay de imperfecto en nosotros se puede cambiar. Hoy descubro que hay una parte de nosotros, que unicamente se puede mejorar y que en esencia nos acompañará toda nuestra existencia.

    ¿Influye el apego, a lo que creemos que somos, para determinar que aspectos corresponden al temperamento y cuáles al caracter?

    Un abrazo y gracias de Gema

    [Responder]

  2. Joaquina Fernández
    Publicado 25 junio, 2009 a las 11:50 | Permalink

    Gema:

    No. El apego conforma nuestro carácter, no el temperamento.

    En las próximas semanas iremos viendo cómo es el temperamento y cómo mejorarle

    Gracias por tu participación

    Un saludo

    [Responder]

  3. Graciela
    Publicado 25 junio, 2009 a las 14:10 | Permalink

    Temperamento y carácter… El modelo me suena esperanzador porque muchas veces me empeño en negar mi temperamento y ser diferente de lo que soy. Una lucha imposible por lo que veo. Y en ese empeño pierdo tanta energía que ya no me centro en lo que si puedo cambiar. En ese estado de cosas diseñar y poner en marcha un plan de acción en lo que es posible termina por parecerme una tarea igual de agotadora.

    [Responder]

  4. tzazu
    Publicado 25 junio, 2009 a las 19:05 | Permalink

    Se me hace difícil diferenciar entre los rasgos qu conforman una y otra naturaleza, a priori, parece sencillo pensar que aquellas caracteristicas que me acompañan desde que tengo recuerdos y que se han convertido en un valor diferencial de mi personalidad, son las que realmente no puedo cambiar. Sin embargo, algo me dice que esto es demasiado sencillo y fácil como para ser cierto.Espero que en tus siguientes aclaraciones nos ayuden a diferenciarlas.Mucha gracias

    [Responder]

  5. Iker
    Publicado 25 junio, 2009 a las 19:07 | Permalink

    Gema tu comentario me ha hecho pensar ” el apego a lo que creemos que somos” nunca me habia planteado que pudiéramos estar apegados a ello, pero igual no es el término que en principio manejo, aunque en esencia pueda significar eso mismo. Me refiero que yo pensaria en las cosas que me cuesta cambiar o que realmente no veo que el esfuerzo de cambiarlas tenga un beneficio equivalente o superior.¿Podrías aclararme que es el apego para ti? Gracias

    [Responder]

  6. Tinuca
    Publicado 26 junio, 2009 a las 5:13 | Permalink

    Me ha interesado mucho la diferencia entre temperamento y carácter. Me gustaría que nos contaras más sobre cómo trabajar en “reducir” lo negativo del temperamento y mejorar lo mejorable del carácter. Y tengo otra pregunta ¿cómo se distingue entre las cualidades de un lado y otro?

    Muchas gracias¡¡¡¡

    [Responder]

  7. Noelia
    Publicado 26 junio, 2009 a las 5:14 | Permalink

    Me siento como cuando tenía clases de filosofía en COU y me pasaba una hora entera reflexionando y en continua dialéctica. Con este post me pasa lo mismo. Por un lado, siento que lo que se dice aquí es así y por otro que lo que creemos como inamovible puede llevarnos a algo mutable. Pienso que el hecho de analizar nuestro yo más profundo, reconociendo que parte de lo que nos conforma es imperfecto y queremos modificarlo, puede llevarnos a un segundo paso y éste a otro. De tal manera que de lo inamovible empiece a surgir una transformación. Sigo en dialéctica porque sí creo en la personalidad, en la diferencia en cada uno que perdura para siempre; sin embargo creo que ésta también se podría moldear si uno quiere. Estoy en un mar de dudas, continuaré pensando!!

    [Responder]

  8. Idoia
    Publicado 26 junio, 2009 a las 7:33 | Permalink

    Lo más duro es aceptar lo que no me gusta, pero entiendo ahora que no hay más remedio. Es cierto que intentar cambiar algo que no es cambiable es como tener puesta una camisa de fuerza; mejor aceptarse.

    Gracias.

    [Responder]

  9. Joaquina Fernández
    Publicado 26 junio, 2009 a las 7:33 | Permalink

    Noelia, Tinuca y Tzazu:Vuestro interés por la materia me permite seguir ampliando este tema que para mi es de gran importancia.Muchos empleamos tiempo y esfuerzo contra nuestra introversión o extroversión, (ejemplo de temperamento) considerando que deberíamos dejar de ser algo que es inamovible, que no quiere decir que no sea mejorable. Claro que se puede trabajar sobre la personalidad, sin embargo perderemos el tiempo si queremos dejar de ser introvertidos para ser extrovertidos o al revés.La semana que viene seguiré escribiendo sobre el temperamento y su influencia en el desarrollo profesional y personal.

    Gracias por vuestro apoyo y colaboración

    Un saludo

    [Responder]

  10. leles
    Publicado 28 junio, 2009 a las 19:11 | Permalink

    Yo era muy miedosa, y todo mi lado oscuro lo vivía entre el clásico dramatismo del pueblo alemán y ese sentimiento trágico de la vida de Unamuno.
    El margen que me quedaba cuando estaba sin angustia era tan estrecho, que sólo me producía mas miedo. Mucho.
    Sin duda, lo mas esperanzador que me ha enseñado Hune es que el miedo; ese que te panica y te estremece, no lo quita ni el abrazo protector, ni la luz eléctrica. Sólo lo quita saber quién eres tú.
    Entonces, ocurre que tú mismo conoces tus penunbras y dónde están tus velas.

    [Responder]

  11. Carola
    Publicado 29 junio, 2009 a las 7:23 | Permalink

    En una cultura donde se privilegia lo perfecto, surge constantemente la frustración ante la realidad de nuestra imperfección, es por eso que me ha parecido excelente el planteamiento del Modelo Gestion de lo Imperfecto que he revisado en tu página.
    Me encantaría que nos aclararas como podemos gestionar nuestra imperfección, para poder aceptar ser lo que somos, queriendo crecer pero sin ir en contra de nuestra propia naturaleza.
    Espero tus próximos escritos.
    Gracias!

    [Responder]

  12. Joaquina Fernández
    Publicado 29 junio, 2009 a las 7:28 | Permalink

    Carola:

    El modelo Gestión de lo Imperfecto lo tiene en exclusiva para España y México, HUNE. Es un sueño dorado poder llevar allí estos conocimientos a las empresas. El creador es el pensador Javier Fernández Aguado. Cuando vengas este verano te regalaré su último libro El alma en las organizaciones.

    Entre tanto la semana que viene hablaré de la gestión de lo imperfecto de nuestro temperamento en diferentes facetas de nuestra vida

    Un abrazo grande y gracias por tu atención

    [Responder]

  13. Sara
    Publicado 29 junio, 2009 a las 13:01 | Permalink

    Comparto con Idoia que lo mas duro es aceptar aquello de nosotros que no nos gusta…pero me relaja enormemente saber que este extremo perfeccionismo (que atribuyo a mi temperamento, ya que esta presente desde la mas tierna infancia) se puede gestionar

    La próxima entrega sera muy bienvenida!

    Gracias a tod@s por vuestras reflexiones

    [Responder]

  14. Publicado 30 junio, 2009 a las 11:52 | Permalink

    También espero como dice Sara “la próxima entrega”..tengo alguna duda entre ambos conceptos.
    Un abrazo

    [Responder]

  15. Joaquina Fernández
    Publicado 30 junio, 2009 a las 12:56 | Permalink

    Lucía C:

    Temperamento: Depende de la fisiología .

    Carácter: el hombre va evolucionando y conformando su carácter.

    [Responder]

  16. marisol
    Publicado 21 enero, 2012 a las 20:45 | Permalink

    quisiera saber donde encontrar informacion fiable sobre personalidad temperamento caracter todo lo que tenga que ver en relacion con esto para conocerme mejor y saber de q manera suavizar lo negativo de mi ,ademas de aprender a comunicarme. Me doy cuenta que algo falla sin saber muy bien de que se trata.
    He encontrado videos suyos que me parecen interesantes , agradeceria su ayuda .

    [Responder]

Publicar un Comentario

Tu email nunca se publicará. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*