Aprovecha las vacaciones de verano (por okupa) (412)

Leído 25576 veces

Por okupa

Muchos empezamos hoy, o estaremos a punto de empezar, las vacaciones de verano. Es la época del año en la que realmente pasamos tiempo con nuestros hijos. Con esta carta quiero tomar conciencia de que no se trata de pastorearlos por las playas de Dios, sino de aprovechar el tiempo cualitativo que nos ofrecen estas fechas. Con la autoridad que me confiere el cargo de okupa, me permito rescatar el post 69 para volver a recordárnoslo a todos.

Ah, ¿Qué no tienes hijos? Mira dentro, seguro que hay un niño interior deseoso de que le recuerdes esto:

Carta de un hijo a todos los padres del mundo:

  1. Dame sólo lo que necesito y es bueno para mí. A veces sólo te pido para saber hasta cuánto puedo lograr
  2. Mantén tu opinión sobre lo que debo hacer. No cambies tan a menudo sobre lo que debo o no debo hacer. Decide y mantén tu decisión
  3. Déjame valerme por mi mismo. Si haces las cosas por mí yo nunca podré aprender a ser autosuficiente
  4. Háblame con tranquilidad. Te respeto menos cuando me gritas y me enseñas a gritar a mí también; y yo no quiero hacerlo
  5. Pídeme las cosas en lugar de darme órdenes. Yo de este modo haría las cosas más rápido y con más gusto
  6. Valórame y no me compares con otros, especialmente con mis hermanos. Si me consideras mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me infravaloras a mi seré yo quien sufra
  7. Cuando te cuente un problema mío dime que tienes tiempo, e intenta comprenderme. No me digas que son boberías, o que no tiene importancia
  8. Cumple con todas tus promesas, buenas o no. Si me prometes un premio dámelo, pero también si es un castigo
  9. Habla con sinceridad delante de mí. No mientas, ni me digas que lo haga para

    sacarte de un apuro. Me hace sentirme mal, y perder la fe en lo que dices

  10. Cuando me equivoco, o hago algo incorrecto no me exijas una explicación de por qué lo hice. A veces, ni yo mismo lo sé
  11. Cuando te equivocas en algo admítelo y crecerá la opinión que tengo de ti. De este modo me enseñarás y aprenderé a admitir mis equivocaciones también
  12. Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos, ya que porque seamos familia, eso no quiere decir que no podamos ser amigos también
  13. Dime que haga las cosas que tú haces. Yo aprenderé y haré lo que tú, aunque no me lo digas, lo bueno y lo malo. Pero no haré lo que me digas si tú no lo haces
  14. Enséñame a amar y conocer los valores que tú respetas y amas. No me vale que en el colegio me enseñen creencias que no veo en ti
  15. Quiéreme y dímelo. A mí me ayuda y me gusta oírtelo decir, aunque tú no lo creas necesario

 

Ejercicio

1.- Repasa cada una de las preguntas.

2.- Analiza en cuál de ellas es en la que más fallas con tus hijos, con tus alumnos…

3.- Piensa qué le hubieras dicho a tus padres en ese caso

4.- Decide qué quieres cambiar y cómo

5.- Observa qué sucede a tu alrededor