La felicidad de salir de la zona de confort (por okupa) (410)

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A estas alturas todos sabemos que una de las formas mas efectivas de alcanzar la felicidad es aprender. También sabemos que una de las aspiraciones prioritarias de casi todas las personas es, precisamente, alcanzar la felicidad. Bueno, acabo de hacer un descubrimiento, algo probablemente obvio para muchos de vosotros, pero nuevo para mi. Me centro: se puede aprender de muchas formas y muchas cosas distintas, lo que he descubierto estos últimos tres días es la felicidad que produce aprender saliendo de la zona de confort. No cabe duda que el aprendizaje intelectual es estimulante y se produce una sensación placentera en la adquisición de unos conocimientos que más adelante vas a saber poner en práctica, o no. Podríamos decir que satisfacer esa curiosidad por saber produce una sensación de bien estar y confianza muy agradable. Además, en el proceso se van abriendo puertas y se va incrementando exponencialmente la necesidad de ir adquiriendo más y más conocimientos.

Sin embargo en este tipo de aprendizaje, uno casi siempre es el sujeto pasivo de una acción en la que es un mero espectador: de una obra, de un profesor, de un libro… La información va entrando y es como si alguien te diera un agradable masaje mientras tu solo te relajas y recibes. El aprendizaje saliendo de la zona de confort es algo totalmente diferente. Es algo activo, vivo, con sentimiento, emoción y acción que le acompaña y te hace sentir la plenitud de haber logrado algo increíble.

Todos conocemos muy bien el perímetro de nuestra zona de confort. Lo conocemos porque la mayoría de tiempo transitamos por su interior. Estos días estoy haciendo un curso en Londres con un increíble equipo de formadores americanos. Y son increíbles por que de una forma positiva, motivadora y energética me hacen salir casi continuamente de mi zona de confort. Estoy bailando, saltando, relacionándome con todo el mundo, gritando, ahuyando y chocando manos (el famoso give me five de los americanos) y las sensaciones son increíbles.

Poder expresar cada logro por pequeño que sea, poder agradecer cada ayuda, poder compartir cada nuevo conocimiento con quien sea que está ahora mismo a tu lado… sentirme uno con un grueso negro de sudáfrica, una sonriente alemana, un holandés entrecano o una india de profundos ojos oscuros, es simplemente una de las sensaciones de plenitud más grandes que he conseguido nunca. La materia, los conceptos que nos enseñan se quedan con nosotros porque los vivimos, los experimentamos, los hacemos nuestros. Qué precio tan pequeño es salir de esa zona de confort (que lleva dos días criando telarañas).

Qué felicidad tan grande produce aprender de otra manera.